Archivo | febrero, 2014

KO TÉCNICO.

8 Feb

Laclau habla de antagonismos sociales cómo la base del kirchnerismo post 2011. En términos generales, la visión es tan correcta que asusta. La militancia kirchnerista (la que surge después del 54) tiene una base casi idéntica en términos militantes: Pone como antagónico al cuestionamiento. 

La lectura es más peronista que Perón. El título habla de KO técnico. Voy a tratar de llevarlo al plano del boxeo, dónde se enfrentan dos adversarios y siempre en cada pelea se espera un KO. Espero no tener que explicar lo que es el KO o KO técnico. Prefiero que me lean los que saben algo de boxeo… En esta nota podría centrarme sobre los problemas macro económicos, la devaluación, los golpes económicos, los formuladores de precios y su relación con la inflación o demás, pero no. El título parecería encarar para ese lado, pero me gustaría llevarlo a una arena mucho más cómoda para mí: la militancia.

La militancia peronista tiene una base tan efectiva como contraproducente: la acción ante todo. Es tan fácil hacer el análisis, como mirar las campañas del kirchnerismo en las elecciones legislativas de 2009 y 2013 (ambas resultante perdedor) “Nosotros Hacemos” y “Elegir seguir haciendo”  El titulo apunta a eso, en las arenas de la batalla política hay dos contrincantes que jamás han ido de la mano, la acción y la duda. En la acción no puede haber instante de duda.

“¿Qué hay que hacer hoy? Salir a controlar precios. ¿Mañana? Ir a las villas.”

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El ejemplo más claro está en las inundaciones de La Plata. No se dudo ni un segundo. Se accionó y no importó por qué pasó. Impresindible reacción en la política. Pero además, lo hace por que a la acción, le corresponde una valoración y, entre los dos contrincantes hay un ganador y más que nadie, lo sabe el peronismo militante. En las facultades y secundarios dónde se dan debates políticos, la pelea de box se ve simple y clara: los bobos idealistas de izquierda planteando la teoría y el blabla contra el peronismo accionante, el que está dónde tiene que estar, más allá de ideologías, teorías o libros, el que está “metiendo los pies en el barro”. La pelea no llega al segundo round, el arbitro (pongamoslo en remplazante de ‘la gente’) toma una decisión: la acción le rompió la cara a la duda y declara el KO técnico. No deja continuar, no deja hablar, no deja plantarse con sus convicciones seguramente tan validas como las del otro, la acción paraliza a la duda. La política es acción, tan simple como eso. Las organizaciones militantes evaden debates sustanciales con el simple argumento de la acción. Visión con la que comparto al 100%. El error está en ni siquiera dar el pie, el lugar, o el reconocimiento a la duda.

Coincido plenamente, porque soy peronista (sigan leyendo, gorilas) en esa visión. Pero no se puede cometer el error de no darle el lugar a replantearse el accionar. Es inadmisible no darle ese derecho a los militantes. La duda y el cuestionamiento sobre los hechos, es uno de los valores más grande del razonamiento humano, pero en el terreno político de hoy en día parecería ser pecado. 

Por Francisco Schkolnik @FranchoSk

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