Perdón.

21 Jun

Perdón, no tengo nada nuevo que decir. Es más de lo mismo. Y no me gusta escribir sobre esto, pero entiendan.

Es junio y no me sale hablar de otra cosa, perdón. No puedo ver afuera del mundial, afuera de la pelota. “La gente necesita volver a creer” dijo Fantino, en un relato en que el que lo escuchó en directo, es un afortunado. (¿Por qué Fantino no está en la TV Pública con Vignolo y gambeta?). Bueno, todo no se puede. No le metimos 4, ni 3. Pero ganamos y con un golazo al último minuto, y necesito volver a creer.

No entraba, casi lo perdemos, no entraba, la sacó Romero, no llegabamos. Todavía me duele el pecho, no tienen idea lo que gritamos acá. Me sentía muy mal, pero mal en serio. No tienen idea de como me latía el corazón y como me explotaba el pecho cuándo respiraba. Tuve que cruzar a abrazar a mi vieja para que me calme. Y esto es el segundo partido y… contra Irán, pero no voy a escribir una crónica en cada partido, me parece una pelotudez. Pero perdón, hoy lo quiero hacer. Y no quiero hablar de si la defensa no estuvo bien parada o si nos salvó Romero. Dejemosle a los periodistas y al técnico eso, nosotros gritemos. Gritemos y creamos, por que si no creen en esa zurda, no sé en que van a creer. 6 puntos de 6. Mi euforia es excesiva para ser un segundo partido, perdón.

Y perdón, perdón en serio por no poder ver afuera de la cancha. Que si los reclamos en Brasil son verdaderos, que si la FIFA es un desastre o que si la defensa no para a nadie o que lo que mierda quieran no puedo verlo. Este mes no, este mes no. El mes que viene hablamos de todo eso. Gritemos los goles, que nos saquen una sonrisa que dure una semana. Y en esa semana de espera, yo me quedo admirando el fútbol mirando más partidos.

Perdón, tenía que escribir sobre esto.

Por Francisco Schkolnik @FranchoSk

El jugador del pueblo.

19 Jun

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No nació en una villa. No fue el deseo de Dios. No patea una pelota, no escribe grandes obras literarias, no es músico. Este jugador se formó en base a una televisión burda y con falta de estética. Con gran audacia y cintura supo liderar ratings en sus comienzos con escaso presupuesto y poca repercusión mediática.

Mi generación nació con los chistes de Yayo, los desnudos de Listorti y muchos “Gracias, Marcelo, gracias cabeza”. Lo pienso y me río boludamente, ¿Qué carajo hago escribiendo sobre Tinelli? Me resulta más divertido, es más polémico. Sigo.  Si bien no todo lo popular es sano, como tampoco lo es todo lo nacional, es innegable que a Marcelo Hugo el traje de ‘nacional y popular’ le calza bárbaro. Con Tinelli, y con el fútbol también por ejemplo, el código lingüístico se unifica : Desde el Chateau de Libertador hasta el más bajo de los barrios humildes el código que se maneja mientras está Tinelli en la pantalla es el mismo. 

Si bien las criticas que se le pueden hacer al contenido del programa son válidas y ciertas, el formato fue acoplándose a los tiempos que corren. El machismo y la denigración al sexo femenino ya no son la agenda del programa. Los escándalos, peleas sin sentido, mediatización y respeto a figuras artísticas que relucen en su programa son su plato principal.

Pasamos de lo berreta a lo importante: Tinelli empresario. Es tan innegable que Tinelli es el número 1 de la televisión como es innegable que es un empresario impecable y nacional. Destaco nacional. Para justificar esto, lo más fácil es decir que Ideas del Sur da trabajo a innumerable cantidad de personas, sin distinción. Ni titulo, ni estética visual, ni formación hacen falta para tener un sueldo ahí. Otro dos puntos importantes a destacar del mundo empresarial de Tinelli : La mayoría de la pauta publicitaria de Showmatch es sobre empresas nacionales, cine nacional, etc… y, el siguiente es que los artistas de Showmatch son en casi un 95% argentinos. Y sí es destacable. Susana Gimenez, otro referente televisivo argentino llenaba su pantalla con artistas internacionales, dándoles fama y publicitando sus shows acá. Tinelli hace lo mismo pero con lo nuestro. Orgulloso del producto de su suelo, JA. Otro hito de la carrera empresarial de Tinelli es la magnifica gestión en el club San Lorenzo de Almagro, sacandolo de una crisis deportiva y económica hasta llevarlo a campeón y hoy, semifinalista de la Copa Libertadores y no es dato menor. Los que apostamos a una buena administración del Futbol Para Todos lloramos su perdida.

Su rol en la política es la pieza final. Gran cuñado, el desfile de políticos de distintos sectores en el programa y sus discursos emotivos de cuándo en cuándo son claves en la política nacional. Desde la caída de De la Rúa en 2001, hasta el triunfo de De Narvaéz en el 2009 es imposible no mencionar a Tinelli entre esos hitos políticos. Si bien cada uno de estos ejemplos pasaron por distintas coyunturas, el nombre de Marcelo aparece en algún que otro análisis. Tinelli hace política, pero la política moderna, desde afuera y apoyandose en el ‘todos’,

Marcelo Hugo TInelli es popular. Es nacional. Es un líder carismático nacido en la pantalla chica. Es dominación carismática. Es el jugador del pueblo.

 

Por Francisco Schkolnik @FranchoSk

KO TÉCNICO.

8 Feb

Laclau habla de antagonismos sociales cómo la base del kirchnerismo post 2011. En términos generales, la visión es tan correcta que asusta. La militancia kirchnerista (la que surge después del 54) tiene una base casi idéntica en términos militantes: Pone como antagónico al cuestionamiento. 

La lectura es más peronista que Perón. El título habla de KO técnico. Voy a tratar de llevarlo al plano del boxeo, dónde se enfrentan dos adversarios y siempre en cada pelea se espera un KO. Espero no tener que explicar lo que es el KO o KO técnico. Prefiero que me lean los que saben algo de boxeo… En esta nota podría centrarme sobre los problemas macro económicos, la devaluación, los golpes económicos, los formuladores de precios y su relación con la inflación o demás, pero no. El título parecería encarar para ese lado, pero me gustaría llevarlo a una arena mucho más cómoda para mí: la militancia.

La militancia peronista tiene una base tan efectiva como contraproducente: la acción ante todo. Es tan fácil hacer el análisis, como mirar las campañas del kirchnerismo en las elecciones legislativas de 2009 y 2013 (ambas resultante perdedor) “Nosotros Hacemos” y “Elegir seguir haciendo”  El titulo apunta a eso, en las arenas de la batalla política hay dos contrincantes que jamás han ido de la mano, la acción y la duda. En la acción no puede haber instante de duda.

“¿Qué hay que hacer hoy? Salir a controlar precios. ¿Mañana? Ir a las villas.”

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El ejemplo más claro está en las inundaciones de La Plata. No se dudo ni un segundo. Se accionó y no importó por qué pasó. Impresindible reacción en la política. Pero además, lo hace por que a la acción, le corresponde una valoración y, entre los dos contrincantes hay un ganador y más que nadie, lo sabe el peronismo militante. En las facultades y secundarios dónde se dan debates políticos, la pelea de box se ve simple y clara: los bobos idealistas de izquierda planteando la teoría y el blabla contra el peronismo accionante, el que está dónde tiene que estar, más allá de ideologías, teorías o libros, el que está “metiendo los pies en el barro”. La pelea no llega al segundo round, el arbitro (pongamoslo en remplazante de ‘la gente’) toma una decisión: la acción le rompió la cara a la duda y declara el KO técnico. No deja continuar, no deja hablar, no deja plantarse con sus convicciones seguramente tan validas como las del otro, la acción paraliza a la duda. La política es acción, tan simple como eso. Las organizaciones militantes evaden debates sustanciales con el simple argumento de la acción. Visión con la que comparto al 100%. El error está en ni siquiera dar el pie, el lugar, o el reconocimiento a la duda.

Coincido plenamente, porque soy peronista (sigan leyendo, gorilas) en esa visión. Pero no se puede cometer el error de no darle el lugar a replantearse el accionar. Es inadmisible no darle ese derecho a los militantes. La duda y el cuestionamiento sobre los hechos, es uno de los valores más grande del razonamiento humano, pero en el terreno político de hoy en día parecería ser pecado. 

Por Francisco Schkolnik @FranchoSk

La Argentina de hoy no necesita de un cuadro político.

24 Oct

Imagen La figura de Daniel Scioli en los 10 años de gobierno siempre fue una figura de discordia dentro del movimiento. El año pasado el movimiento UyO lo ponía como figura posiblemente opositora pero hoy, el panorama cambió: Scioli es la principal figura del FPV para 2015. Si bien es imposible hacer futurismo sorbre 2015 y mucho más en la Argentina, Scioli cumple un rol fundamental en el esquema de seguir en el poder. Los compañeros militantes del kirchnerismo no reconocen a Scioli como conductor y, mucho menos como líder del movimiento, en cambio sí la reconocen a Cristina. Esto se debe a la dependencia de líder que generó Cristina y no es culpable ella sino que, desde 2003 el movimiento militante tuvo como figuras a dos cuadros políticos de la altura de Cristina y Néstor. Hoy la Argentina no necesita cuadros políticos de esa altura o no puede aspirar a eso. Scioli claramente no lo es, tiene un discurso fácil, previsible y poco transformador, pero sí tiene una llamativa relación con los sectores no oficialistas. Scioli se encabeza en la lista de candidatos por un hecho claro: está desligado del “””””núcleo duro”””””. Con una cintura inigualable, supo conquistar a la oposición bonaerense lejos de la figura de Cristina. Desde mi visión,  Massa y Scioli parecerían ser muy parecidos. Y mi visión (a pesar de mi miopía) no falla. Su discurso y su política tiene la misma lógica. Frases como “lo que necesita la gente..” “solucionar los problemas de la gente” y etc son comunes en sus discursos simplistas pero cautivadores. Se dirigen directamente al ciudadano, cualidad que ha perdido Cristina estos años. La diferencia no parece grande, pero en cierto plano es gigante. Scioli sigue perteneciendo a un aparato político que no permitiría la baja de retenciones, la privatización, la quita de planes, FPT, etc.. cómo si el Frente Renovador. Scioli es la reconciliación con el PJ, con los grupos hegémonicos y económicos para apostar nuevamente a un crecimiento industrial nacional, el cuál se le hace muy costoso al gobierno por su constante enfrentamiento. De todas formas, la etapa 2015-2019 sciolista no será el momento de cambio de la Argentina, todo lo contrario, enfriará la política, sumará gente pero apaciguando a la militancia confrontativa, manejará la economía basándose en la gestión anterior y sabrá custodiar las conquistas sociales de la década desde el poder. El kirchnerismo es reformista siempre y cuándo siga en el poder político. En este plano, Scioli es el único que puede mantener lo transformador del kirchnerismo, no por que él lo sea o no, sino por que su movimiento lo es. Pero para eso tiene que pasar a ser su movimiento. Para esto es necesaria una reestructuración de las bases que pasan desde el PJ, Unidos y Organizados y los sindicatos. Es necesaria la crítica y la confrontación del propio movimiento para guiar al vacío que representa Scioli y atribuirle conquistas sociales a su figura. Guiarlo para que él no sea el líder como pasa hoy con CFK, pero sí, remarcarlo como el candidato.  Scioli en los últimos años fue de los pocos gobernadores que supo desligarse del discurso tradicional kirchnerista pero siguiendo su agenda política y económica. Un hecho mínimo pero no menos llamativo es la poca concurrencia de Scioli a los programas oficialistas como TVR, Duro de Domar y 678. En estos es mucho más habitual encontrar a la figura de Mariotto por que claro, esos programas están destinados a seguir cooptando al paladar negro del kirchnerismo. Scioli se supo manejar fuera del arco duro y, “puro” del kirchnerismo pero siempre respetando su agenda. Con gestión y esfuerzo (su discurso) supo conquistar a la gran parte de la Provincia de Buenos Aires dónde tiene una imagen positiva altísima y el gobernador más votado de la historia. Siempre que nosotros, los militantes, sepamos darle la batalla orgánica a una agenda del sciolismo que atente la base del movimiento, lo transformador del kirchnerismo seguirá existiendo en gestión y discurso.

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No hay que reestructurar la representación política, hay que mejorar los representantes políticos.

1 Oct

Hoy, el “movimiento” secundario sufre una crisis entre la cercana distancia de las bases representadas y sus representantes. Las bases mismas a las cuales, en teoría, deberían responder los representantes, desconocen a sus representantes políticos o lo que es aún peor, desconocen la representación que están ejerciendo en nombre de ellos. En teoría, y pura teoría, los representantes políticos son elegidos por sus representados. Pero esto no sucede ni en espacios de militancia como Unidos y Organizados, ni en organizaciones ‘horizontales’ como los partidos de izquierda, y mucho menos, en el movimiento estudiantil. El primer hecho más claro de esto son las coordinadoras de centros de estudiantes: ahí se reúnen los centros de estudiantes, dónde participan todos, pero activamente los representantes elegidos democráticamente en cada colegio. Hasta aquí, la representación es democrática.

Pero llegamos al punto más complejo del asunto: los representantes de cada coordinadora. Si bien en algunos casos se eligen de manera directa y con voto, los hechos muestran otras cosas: los participantes (militantes) más activos son los que manejan la coordinadora. Siempre, en cualquiera de ambas coordinadoras estos representantes no son más que simples militantes de algún que otro colegio de “elite” o de movimiento político en sus colegios, del cual vale aclarar, formo parte. Este no es el punto de crítica de todas formas. Mis pensamientos políticos, me llevan a pensar que el problema no es la verticalidad. El problema aquí, es que las bases no entiendan esta verticalidad que se da de manera directa o indirecta dependiendo del ejemplo. Las bases desconocen a sus representantes en las coordinadoras, los cuales a veces, llevan a la toma de los colegios como medida de fuerza. Simple ejemplo. El famoso ‘estudiantado’ tiene sus representantes políticos en su colegio. No está mal, no falla la representación, fallan los representantes (de los cuales me incluyo). ¿Por qué? Simple: los representantes muchas veces, sin quererlo, desconocen a sus bases, cuándo sus bases no están concientizadas de la representación que ejercen estos actores políticos

El método asambleario es el más común en los colegios para informar al estudiantado de las problemáticas o de la toma de decisiones. Vamos a otro concreto y demás conocido hecho: la toma de colegios. Esta surge de una iniciativa de los representantes que muchas veces, no hay sido elegidos por sus bases. El estudiantado vota esa propuesta con varios fines. No podemos desconocer al chico que nada le importa y no quiere tener clases, que en mi interpretación, abunda. Me quedo unas líneas con este caso para nada particular. No es trágico esto, es normal que un adolescente no quiera ir a la escuela, como mismo le pasa a los adultos con su trabajo, no nos horroricemos, el problema en sí de esto, es que el chico no entienda que el medio de esto es la política, y que el la utiliza como excusa para acceder a unas ‘vacaciones’ y que el conflicto, poco le importa. Los representantes militantes no pueden desconocer esto, que es una problemática muy importante. La única solución es que se entienda que de nosotros depende, su representación correcta y su concientización, no necesariamente del conflicto, no sé si eso es muy fácil de lograr, pero sí, del hecho político. Vuelvo a incidir en que el problema no es el pibe. El problema es que el estudiantado o “los pibes” no entiendan que de nosotros depende, su concientización de la representación que ejercemos en ellos.

Un punto importante a remarcar, es que a lo largo de los 8 años de gestión macrista, los reclamos estudiantiles se colocaron cómo bandera contra el macrismo, pero siempre desde reclamos sin repercusión social o política. Lo que tenemos que conseguir es agrupar diferentes reclamos, cómo salud, obra pública, aumento de ABL, presupuesto, etc..y llegar al total de la sociedad. Y, para finalizar destaco otra de las problemáticas más importantes de esto: Ampliar el “movimiento” estudiantil, y de una vez, sacarle las comillas. Cuándo formemos un movimiento dónde participen todos los estudiantes de diversas opiniones, con sus respectivos representantes políticos, y estos no desconozcan la representatividad ejercida y las cuestiones políticas del medio, el “movimiento” pasará a ser un MOVIMIENTO real. Difícil camino nos toca por transitar.  Por Francisco Schkolnik @FranchoSk